Damasco, SANA
La Empresa Pública de la Línea de Ferrocarril de Hijaz esta trabajando para aumentar sus ingresos mediante la adopción de programas y planes de promoción del transporte turístico ferroviario, y la inversión turística de sus propiedades de objetos arqueológicos, locomotoras a vapor y vagones que se consideran únicos de su tipo en el mundo de hoy.
La Empresa tiene un número de locomotoras y vagones antiguos que se consideran únicos de su tipo como los locomotoras “Ntnor” de 1894, “Hartmann” de 1906 y “Young” de 1906; y durante el pasado año, se creó un museo privado para su exhibición lo cual contribuyó a enriquecer el papel turístico de la Línea de Ferrocarril de Hijaz en Siria, y permitió una mayor comunicación entre los investigadores y los aficionados a los ferrocarriles, teniendo en cuenta que este museo alberga a locomotoras de vapor de más de cien años que aún funcionan y realizan viajes turísticos especialmente entre los suburbios de la ciudad de Damasco.
Los objetos de dicho museo se consideran de las más antiguas del Ferrocarril Mundial lo cual motivó a la Empresa a exhibirlos con motivo del centenario del funcionamiento de la línea férrea entre Medina y Damasco.
Entre los objetos, se encuentra un número de relojes, campanas y paneles sobre el movimiento de trenes, además de objetos de trabajo administrativo como una impresora de billetes, sistemas de circulación, mobiliaria y equipos personales, y también herramientas manuales y mecánicas de más de 100 años de edad.
En cuanto a sus proyectos, la Empresa está trabajando en la ejecución del proyecto del túnel de Hijaz, proyecto que está abierto en algunas partes, con una capacidad para tres líneas regulares eléctricas de 4 kilómetros de largo y conecta las estaciones de Hijaz y Qadam, mientras que el segundo túnel se extiende desde la estación de ferrocarril de Hijaz al puente de Sheraton y tiene capacidad de dos líneas eléctricas regulares de dos kilómetros de largo.
Actualmente se está trabajando para la activación de los trenes de suburbios en la ciudad de Damasco, además de activar las conexiones internacionales con los países vecinos.
Cabe destacar que la idea de crear el Ferrocarril de Hijaz nació en 1864, pero como consecuencia de las dificultades financieras, el proyecto siguió letra muerta hasta el año 1900 cuando revivió la idea Ezzat Pasha-Abid que fue el Segundo Secretario del sultán otomano Abdul Hamid, quien se hizo cargo de la recaudación de fondos para el proyecto cuyos costos en aquel entonces eran 4.283 libras otomanas, y se considera ahora un hito importante de la ciudad de Damasco.
Fadi Marouf