Mar 09, 2010
Damasco, SANA
El Gobierno abrió las puertas ante el sector privado para invertir en los proyectos de producción y de servicio en todos los campos con el fin de alcanzar una asociación estratégica eficaz entre los sectores público y privado para lograr un desarrollo económico y social, con lo cual se creó un clima de inversión en Siria que atrae a los inversores árabes y extranjeros de manera asombrosa.
El presidente del Consejo Administrativo de la Federación de las Cámaras de Comercio egipcio, Mohamad Abdel Fatah al-Masri, dijo en declaraciones a SANA, que el ámbito de inversión en Siria está lleno de grandes e importantes oportunidades, aludiendo al proyecto del puerto de Tartous, que será ejecutado por inversores egipcios con un costo estimado en 1,2 mil millones de dólares aproximadamente.
Abdel Fatah añadió que los inversores egipcios tienen miras a invertir en Siria en proyectos importantes en los ámbitos de la agricultura, energía, el transporte marítimo y la industria transformable.
El inversor saudí, Abdala al-Ayubi, dijo que Siria dio saltos cualitativos en la atracción y promoción de las inversiones, subrayando que el país se ha convertido en uno de los países con más oportunidades para grandes inversiones que tambien son seguras para los inversionistas, especialmente luego del impacto de la crisis económica mundial.
En tanto que el Presidente de las Camaras de Industria y Comercio de Kuwait, Ali Mohamad al-Ganem, aclaró que muchos inversores árabes están convencidos de la necesidad de invertir en la región árabe luego de haber comprobado, a través de la experiencia de los pasados años, que el rendimiento de las inversiones en la región es mejor que en el extranjeros a pesar de encontrarse con algún que otro obstáculo, además del gran beneficio social que conlleva en términos de procurar puestos de trabajo y disminuir las tasas de desempleo.
Por su parte, el Presidente de la Cámara Islámica de Industria y Comercio, y Presidente del Consejo de las Cámaras sauditas, Jeque Saleh Kamel, considera que los sectores de inversión en Siria son diversos e importantes todos, y que la inversión en el sector inmobiliario es bueno y rentable, pero que también hay otras aéreas de inversión igualmente rentables como el sector agrícola y el sector de la energía, en los cuales el gobierno puede invertir en asociación con el sector privado. Kamel insistió también en que la inversión en Siria y en los países árabes debe ser una imposición y una obligación, señalando que Siria se destaca por la estabilidad política, sus riquezas naturales y las capacidades humanas que posee, y que animan a los inversores.
El representante de los Programas de Desarrollo al Muttahida, Ismael Wuld Ahmad, estimó que existe una revolución en las legislaciones y las leyes en Siria que animan a los inversores a invertir en ella, añadiendo que su Programa trabaja con el Organismo de Inversiones para crear un buen clima de atracción para las inversiones en el país.
Por último, el Presidente del Consejo Sirio-Omaní de Hombres de Negocios, y miembro de la Cámara de Comercio e Industria omaní, Aiman Abdala al-Husein aludió a la gran apertura tanto en los ámbitos de turismo, como en industria y construcción que presencia Siria, recalcando en el buen clima inversionista que hay en el país e invitando a los inversores a aprovecharlo de manera más eficaz.
Eva Khattar