Mar 17, 2010
Manila, SANA
El Vice ministro de Exteriores, Faisal Mekdad reafirmó la importancia de hacer frente a los peligros del extremismo y el fanatismo que enfrenta el mundo de hoy, en un momento en que los pueblos continúan acarreando los desafíos causados por el legado del colonialismo y los conflictos que presencian diferentes partes del mundo.
En su palabra pronunciada ante la Reunión Ministerial del Movimiento de los Países No Alineados, sobre el diálogo y la cooperación entre las religiones por la paz y el desarrollo celebrada en la capital filipina, Manila, al-Mikdad criticó la adopción de algunos que se llaman a sí mismos pensadores e intelectuales, del enfoque basado en el choque entre las civilizaciones y las culturas que fomenta la segregación mediante la incitación de los sentimientos y la deformación de los valores de tolerancia y paz a los que llaman las religiones celestiales y las culturas nobles.
Al-Mikdad dijo que la convivencia y tolerancia que encarna Siria la convierten en un modelo a seguir, para refutar las teorías sobre el conflicto entre las religiones y las civilizaciones, cuya promoción se contradice con el papel de los mensajes divinos que llaman al amor, la paz y la fraternidad.
Mekdad inquirió por las causas del apoyo que recibe Israel de algunas partes internacionales, al tiempo en que la misma sabotea todos los esfuerzos para establecer la paz en el Oriente Medio, a través de sus políticas de represión y desplazamiento que practica contra los ciudadanos sirios en el Golán ocupado y contra el pueblo palestino, y de su desafío a la comunidad internacional al insistir en la construcción de los Muros del Apartheid, y de los asentamientos en los territorios árabes ocupados, con la continuación de sus ataques contra los santuarios islámicos y cristianos, como hizo recientemente en su resolución para incluir a la mezquita de Abraham en Hebrón y la Mezquita de Bilal Ben Rabah en Belén en la lista de la herencia judía, y su insistencia en judaizar la ciudad árabe de Jerusalén y sacarla del marco de las negociaciones sobre el estatuto final.
Miqdad concluyó su discurso abogando por los nobles principios del Movimiento de los Paises no Alineados en mantener la soberanía nacional, la unidad de los países, la no injerencia en sus asuntos internos, hacer frente a los actos de agresión que amenazan la paz y la seguridad internacionales, apoyar la lucha de los pueblos para liberar sus territorios ocupados y poner fin a la ocupación extranjera y, la solidaridad frente a las llamadas para el extremismo y la intolerancia promovida por algunos con el fin de socavar a los países en desarrollo y marginarlos.
Eva Khattar